Para la Educación, construimos puentes- Lic. Pamela Bianco, Lic. Claudio Ariel Quinteros & Lic. Pamela Fernanda Ortiz

Lic. Pamela Bianco
Lic. Claudio Quinteros
Lic. Pamela Ortiz

En Argentina la educación superior es un derecho consagrado por ley y por lo tanto responsabilidad del Estado su garantía, como lo establece la Ley de Educación Superior y sus posteriores modificaciones: “El Estado nacional, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tienen la responsabilidad principal e indelegable sobre la educación superior, en tanto la educación y el conocimiento son un bien público y un derecho humano personal y social…” (Artículo sustituido por art. 1° de la Ley N° 27.204 BO 11/11/2015).

Partiendo de este principio legal y profundamente humano resulta necesario preguntarnos ¿cómo hacer efectivo este derecho? Analizar aspectos generales o formales de la educación superior o de la UNSL en particular no es suficiente. Es necesario recobrar el componente subjetivo; pensar la experiencia de los y las jóvenes.

Para abordar el paso entre la educación media y la universidad, desde la Secretaría Académica de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales de la UNSL se creó el Programa Puentes Académicos cuyo objetivo es: “Generar espacios interinstitucionales entre la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales y las Escuelas Secundarias a fin de acompañar procesos de acceso, permanencia y egreso a la educación universitaria.” (RD Nº 330/2026 y RCD Nº 50/2026 FCEJS).

Este programa surge del análisis de diferentes aspectos que resultan constitutivos en la inserción de quienes llegan a la Universidad, identificados a partir de la mirada docente. Entre ellos encontramos que las personas que acceden a la FCEJS manifiestan incertidumbre respecto a construir un proyecto de vida signado por la formación profesional. Algunos indicadores muestran desajustes entre los conocimientos académicos incorporados en los niveles educativos anteriores y los conocimientos esperados por el nivel superior.  A su vez se observan dificultades para desenvolverse con un nivel de independencia superior al que exige la escuela secundaria.

Sin embargo, el primer paso del Programa Puentes Académicos fue generar un espacio de intercambio con directivos de escuelas secundarias de la ciudad de Villa Mercedes para construir un diagnóstico conjunto que pudiera complejizar el análisis inicial. Entonces se pudieron hallar algunos puntos para comenzar un trabajo situado. El encuentro permitió identificar que las principales barreras para el acceso y permanencia en la educación superior no se limitan a aspectos académicos, sino que también involucran factores sociales, económicos, culturales y subjetivos. Los prejuicios respecto de las propias capacidades, la falta de información sobre las oportunidades educativas y le creencia acerca de la universidad como una institución “lejana” constituyen grandes obstáculos para el acceso. La necesidad de estimular el desarrollo de capacidades blandas en los y las estudiantes para favorecer su integración a la vida universitaria es un desafío compartido por ambos niveles educativos.

Trabajar aspectos subjetivos con los y las estudiantes del nivel secundario requiere proponer espacios que trasciendan la transmisión de conocimiento para favorecer experiencias; no algo que pasa, sino “lo que nos pasa, o lo que nos acontece, o lo que nos llega” (Larrosa 2002;168).

A partir de allí, el programa emprendió talleres itinerantes en las instituciones educativas con el objetivo de acercar a los y las estudiantes no sólo la oferta educativa de la FCEJS, sino la posibilidad de pensar un proyecto de vida ligado a la educación universitaria. Para ello se abordaron conocimientos previos buscando derribar mitos y aportar certezas sobre la posibilidad real de estudiar en la universidad. Posteriormente se desarrolló la Jornada “Un puente al futuro” con el objetivo de que los y las estudiantes conozcan la FCEJS, compartan espacios recreativos, talleres académicos y profundicen su conocimiento sobre las diferentes carreras que se dictan.

Entendemos que efectivizar la educación superior como derecho exige construir alternativas adecuadas a una época marcada por cambios tecnológicos y políticos, por el vaciamiento de sentidos y repleta de incertidumbre que ponen en jaque representaciones y concepciones sobre la educación; afectando especialmente a los y las jóvenes.

Por todo ello, las propuestas se centran en generar experiencias que favorezcan el acceso real a la Universidad; entendiendo que la experiencia “requiere un gesto de interrupción, un gesto que es casi imposible en los tiempos que corren: requiere pararse a pensar, pararse a mirar, pararse a escuchar (…) cultivar el arte del encuentro, callar mucho, tener paciencia, darse tiempo у espacio.” (Larrosa 2002: 174)

Las escuelas, sus equipos directivos y docentes resultaron cruciales para favorecer esos encuentros. La disponibilidad al diálogo y a la reflexión sobre la realidad de los y las estudiantes de manera colectiva constituyeron un punto de partida para planificar acciones en las escuelas y en la Facultad. Luego, los talleres itinerantes se centraron en generar un tiempo y espacio para la escucha y el encuentro con los y las estudiantes, porque “en vez de bajarles línea a los chicos, hay que escucharlos; porque en sus nervios hay mucha más información del futuro que la que los tipos de nuestra edad pueden tener como para aconsejarlos” (Solari, 1997). Estas primeras etapas del Programa Puentes Académicos nos acercan al objetivo propuesto, debemos seguir profundizando acciones y evaluar su impacto.

La educación es responsabilidad indelegable del Estado a través de las políticas educativas y su financiamiento; pero generar acciones que se conviertan en andamiajes seguros para el ingreso, la permanencia y el egreso de la Universidad es una responsabilidad ineludible de quienes ocupamos el espacio educativo, posible mediante un diálogo sincero entre Universidad y educación secundaria.

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