{"id":799,"date":"2026-08-18T13:07:08","date_gmt":"2026-08-18T13:07:08","guid":{"rendered":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/?p=799"},"modified":"2026-08-18T14:58:02","modified_gmt":"2026-08-18T14:58:02","slug":"la-fragilidad-del-lazo-social-ante-el-imperativo-del-consumo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/la-fragilidad-del-lazo-social-ante-el-imperativo-del-consumo\/","title":{"rendered":"La Fragilidad del Lazo Social ante el Imperativo del Consumo- Lic. Albertina Massana\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&amp;\u00a0\u00a0\u00a0Lic. Jorge Rodr\u00edguez"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"799\" class=\"elementor elementor-799\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-350d6906 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default wpr-particle-no wpr-jarallax-no wpr-parallax-no wpr-sticky-section-no wpr-column-slider-no wpr-equal-height-no\" data-id=\"350d6906\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3bd8ad5f\" data-id=\"3bd8ad5f\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3dde1bd0 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3dde1bd0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"486\" height=\"642\" src=\"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-14-at-16.43.15-2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-802\" style=\"aspect-ratio:0.7570231641202563;width:126px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-14-at-16.43.15-2.jpeg 486w, https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-14-at-16.43.15-2-227x300.jpeg 227w\" sizes=\"(max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Lic. Albertina Massana\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"957\" height=\"960\" src=\"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-18-at-10.00.21.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-803\" style=\"aspect-ratio:0.9968948019489535;width:131px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-18-at-10.00.21.jpeg 957w, https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-18-at-10.00.21-300x300.jpeg 300w, https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-18-at-10.00.21-150x150.jpeg 150w, https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-18-at-10.00.21-768x770.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 957px) 100vw, 957px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0Lic. Jorge Rodr\u00edguez<\/strong> <\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">       <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presente trabajo se propone indagar los efectos del discurso capitalista, la l\u00f3gica del consumo y su&nbsp; incidencia en el lazo social. Para ello se propone abordar en un primer momento las nociones de identidad e identificaci\u00f3n para comprender los fen\u00f3menos actuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habitualmente utilizamos identidad o identificaci\u00f3n como sin\u00f3nimos, sin embargo, la identidad implica un conjunto de rasgos propios de un individuo o de una comunidad caracteriz\u00e1ndolo&nbsp; frente a los dem\u00e1s,&nbsp; apunta a \u201clo mismo\u201d (\u00eddem).&nbsp; En cambio las identificaciones desde la&nbsp; perspectiva psicoanal\u00edtica implica, seg\u00fan L\u00f3pez (s.f),&nbsp; el&nbsp; paso por el Otro (imaginario y simb\u00f3lico) y son&nbsp; del orden del semblante, del parecer, y no del ser.&nbsp; El concepto de identidad, continua la autora, tan utilizado por otros discursos, promueve un falso ser basado en una falsa unidad, a diferencia de las identificaciones que tienen caracter\u00edsticas cambiantes, son sustituibles, e incluso susceptibles de desaparecer. Hay identificaciones, porque no hay identidad que responder\u00eda a la esencia del ser hablante. Si lo pensamos en el&nbsp; plano de lo colectivo trae como consecuencia que el&nbsp;<em>imperativo identitario,<\/em>&nbsp;religioso, nacionalista, racial u otro, puede conducir a todo tipo de disparates y, en ocasiones, a las situaciones muy graves, como la historia nos demuestra. .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta articulaci\u00f3n -o desarticulaci\u00f3n, para ser m\u00e1s precisos-, entre individuo y sociedad, Burgaya (2025) plantea que el acento est\u00e1 puesto en \u201cel individualismo extremo amparado en lo identitario, que nos lleva a ignorar nuestra responsabilidad individual\u201d (p.234). Frente a la ignorancia de nuestra responsabilidad algunos sectores de la sociedad han sacado partido de ello y -sigue Burgaya- \u201cla burbuja informativa en la que vivimos y los c\u00edrculos cerrados en nuestras redes sociales terminan configurando una manada digital moldeada por la misma burbuja en la que estamos inmersos\u201d (p.236). Las identidades se han convertido en un nicho del mercado, se dise\u00f1an productos y estrategias promocionales dirigidos a p\u00fablicos que desean ser considerados espec\u00edficos y diferentes, lo que contribuye a mantener ciertos componentes de marginalidad (p.237).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al respecto Byung Chul Han (2017), sostiene que se trata de una sociedad sustentada en la cultura de la producci\u00f3n y la explotaci\u00f3n de s\u00ed mismo, que expulsa lo diferente y abraza igual. Es as\u00ed como el valor de una persona se mide en la capacidad de mostrarse exitoso y semejante a los dem\u00e1s, expulsando aquello que se percibe como diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para describir las coordenadas de la \u00e9poca actual, Berenstein (2021) toma como referencia el&nbsp; \u201cpseudodiscurso capitalista\u201d propuesto por Lacan, y plantea que a diferencia de los discursos, este \u00faltimo carece de una inscripci\u00f3n del l\u00edmite, rechazando la noci\u00f3n de imposible; fluye en una espiral infinita que redefine el poder, la producci\u00f3n y el trabajo. En este esquema, donde convergen la ciencia, la tecnolog\u00eda y el mercado, el lugar del agente es ocupado por un sujeto desdibujado y sin referencia. Aislado del Otro, este sujeto incorpora objetos de consumo prescindiendo de la validaci\u00f3n simb\u00f3lica. Esto produce sujetos sin sujeciones inconscientes claras, que inventan sus propios significantes para paliar su desorientaci\u00f3n, cuya consecuencia es una &#8220;coalescencia&#8221; entre el sujeto y el objeto: el saber ya no interroga la verdad, sino que produce gadgets para suturar la divisi\u00f3n subjetiva. As\u00ed, el mercado manipula lo real&nbsp; en un circuito de consumo ilimitado, bajo la ilusi\u00f3n de que el objeto finalmente podr\u00e1 completar su falta.. El sujeto queda capturado o identificado con el objeto de consumo, dificultando su diferenciaci\u00f3n, sumidos en la producci\u00f3n y la explotaci\u00f3n bajo el imperativo de ser &#8220;exitosos&#8221;. As\u00ed, el objeto en su estatuto real ya no funciona como aquello que se\u00f1ala la falta, sino como aquello que pretende definir el ser del sujeto. El objeto ya no se sit\u00faa en el semejante, sino que es provisto directamente por el mercado. Como consecuencia, el lazo con el Otro pierde relevancia y el surgimiento del sentimiento amoroso se obstaculiza, fragilizando el tejido social. Asimismo, al carecer de una clave de imposibilidad, esta l\u00f3gica deriva en diversas formas de exceso y ausencia de l\u00edmite, manifest\u00e1ndose en la acumulaci\u00f3n infinita de capital, el juego compulsivo o la explotaci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la misma l\u00ednea, Berenstein (2021) sostiene que la l\u00f3gica de mercado imperante \u201cimplica una sociedad que no est\u00e1 ordenada y enmarcada por un ideal compartido, con una historia com\u00fan y un proyecto colectivo, sino que est\u00e1 hecha de m\u00faltiples redes que se entrecruzan y la ley no ejerce una funci\u00f3n dominante ni limitante\u201d (p. 52). De este modo, los ideales colectivos \u2014como la fraternidad\u2014 se desvanecen frente a un individualismo. Asistimos a un agotamiento de los mecanismos que sustentan el lazo social, cuya radicalizaci\u00f3n se manifiesta en una disgregaci\u00f3n que afecta desde la esfera m\u00e1s \u00edntima del sujeto hasta los intercambios de la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La articulaci\u00f3n de estos desarrollos permite concluir que la&nbsp;identidad&nbsp;funciona como una ilusi\u00f3n de unidad que intenta ocultar la divisi\u00f3n subjetiva, a partir de un falso ser. Mientras que el psicoan\u00e1lisis sostiene su elaboraci\u00f3n a partir de las&nbsp;identificaciones que son posibles a partir del paso por Otro,&nbsp; del orden del semblante, del parecer, y no del ser.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a los riesgos de los fanatismos identitarios (nacionalismos, racismos, radicalismos) que surgen como respuesta a la incertidumbre actual, el psicoan\u00e1lisis propone una salida \u00e9tica. En lugar de buscar refugio en la falsa seguridad de una etiqueta colectiva, se trata de asumir la&nbsp;divisi\u00f3n subjetiva&nbsp;y la responsabilidad sobre el propio s\u00edntoma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, la apuesta actual no es alcanzar una identidad plena \u2014que no es m\u00e1s que un falso ser\u2014, sino lograr un arreglo singular que permita al sujeto habitar el lazo social desde su propia diferencia, sin quedar atrapado en el imperativo de la uniformidad o el aislamiento del consumo.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ea14bbd elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default wpr-particle-no wpr-jarallax-no wpr-parallax-no wpr-sticky-section-no wpr-column-slider-no wpr-equal-height-no\" data-id=\"ea14bbd\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5b97679\" data-id=\"5b97679\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9e3bd29 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"9e3bd29\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"559\" src=\"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/AL.png\" class=\"attachment-large size-large wp-image-807\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/AL.png 1024w, https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/AL-300x164.png 300w, https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/AL-768x419.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presente trabajo se propone indagar los efectos del discurso capitalista, la l\u00f3gica del consumo y su&nbsp; incidencia en el lazo social. Para ello se propone abordar en un primer momento las nociones de identidad e identificaci\u00f3n para comprender los fen\u00f3menos actuales. Habitualmente utilizamos identidad o identificaci\u00f3n como sin\u00f3nimos, sin embargo, la identidad implica un conjunto de rasgos propios de un individuo o de una comunidad caracteriz\u00e1ndolo&nbsp; frente a los dem\u00e1s,&nbsp; apunta a \u201clo mismo\u201d (\u00eddem).&nbsp; En cambio las identificaciones desde la&nbsp; perspectiva psicoanal\u00edtica implica, seg\u00fan L\u00f3pez (s.f),&nbsp; el&nbsp; paso por el Otro (imaginario y simb\u00f3lico) y son&nbsp; del orden del semblante, del parecer, y no del ser.&nbsp; El concepto de identidad, continua la autora, tan utilizado por otros discursos, promueve un falso ser basado en una falsa unidad, a diferencia de las identificaciones que tienen caracter\u00edsticas cambiantes, son sustituibles, e incluso susceptibles de desaparecer. Hay identificaciones, porque no hay identidad que responder\u00eda a la esencia del ser hablante. Si lo pensamos en el&nbsp; plano de lo colectivo trae como consecuencia que el&nbsp;imperativo identitario,&nbsp;religioso, nacionalista, racial u otro, puede conducir a todo tipo de disparates y, en ocasiones, a las situaciones muy graves, como la historia nos demuestra. . En esta articulaci\u00f3n -o desarticulaci\u00f3n, para ser m\u00e1s precisos-, entre individuo y sociedad, Burgaya (2025) plantea que el acento est\u00e1 puesto en \u201cel individualismo extremo amparado en lo identitario, que nos lleva a ignorar nuestra responsabilidad individual\u201d (p.234). Frente a la ignorancia de nuestra responsabilidad algunos sectores de la sociedad han sacado partido de ello y -sigue Burgaya- \u201cla burbuja informativa en la que vivimos y los c\u00edrculos cerrados en nuestras redes sociales terminan configurando una manada digital moldeada por la misma burbuja en la que estamos inmersos\u201d (p.236). Las identidades se han convertido en un nicho del mercado, se dise\u00f1an productos y estrategias promocionales dirigidos a p\u00fablicos que desean ser considerados espec\u00edficos y diferentes, lo que contribuye a mantener ciertos componentes de marginalidad (p.237). Al respecto Byung Chul Han (2017), sostiene que se trata de una sociedad sustentada en la cultura de la producci\u00f3n y la explotaci\u00f3n de s\u00ed mismo, que expulsa lo diferente y abraza igual. Es as\u00ed como el valor de una persona se mide en la capacidad de mostrarse exitoso y semejante a los dem\u00e1s, expulsando aquello que se percibe como diferente. Para describir las coordenadas de la \u00e9poca actual, Berenstein (2021) toma como referencia el&nbsp; \u201cpseudodiscurso capitalista\u201d propuesto por Lacan, y plantea que a diferencia de los discursos, este \u00faltimo carece de una inscripci\u00f3n del l\u00edmite, rechazando la noci\u00f3n de imposible; fluye en una espiral infinita que redefine el poder, la producci\u00f3n y el trabajo. En este esquema, donde convergen la ciencia, la tecnolog\u00eda y el mercado, el lugar del agente es ocupado por un sujeto desdibujado y sin referencia. Aislado del Otro, este sujeto incorpora objetos de consumo prescindiendo de la validaci\u00f3n simb\u00f3lica. Esto produce sujetos sin sujeciones inconscientes claras, que inventan sus propios significantes para paliar su desorientaci\u00f3n, cuya consecuencia es una &#8220;coalescencia&#8221; entre el sujeto y el objeto: el saber ya no interroga la verdad, sino que produce gadgets para suturar la divisi\u00f3n subjetiva. As\u00ed, el mercado manipula lo real&nbsp; en un circuito de consumo ilimitado, bajo la ilusi\u00f3n de que el objeto finalmente podr\u00e1 completar su falta.. El sujeto queda capturado o identificado con el objeto de consumo, dificultando su diferenciaci\u00f3n, sumidos en la producci\u00f3n y la explotaci\u00f3n bajo el imperativo de ser &#8220;exitosos&#8221;. As\u00ed, el objeto en su estatuto real ya no funciona como aquello que se\u00f1ala la falta, sino como aquello que pretende definir el ser del sujeto. El objeto ya no se sit\u00faa en el semejante, sino que es provisto directamente por el mercado. Como consecuencia, el lazo con el Otro pierde relevancia y el surgimiento del sentimiento amoroso se obstaculiza, fragilizando el tejido social. Asimismo, al carecer de una clave de imposibilidad, esta l\u00f3gica deriva en diversas formas de exceso y ausencia de l\u00edmite, manifest\u00e1ndose en la acumulaci\u00f3n infinita de capital, el juego compulsivo o la explotaci\u00f3n humana. En la misma l\u00ednea, Berenstein (2021) sostiene que la l\u00f3gica de mercado imperante \u201cimplica una sociedad que no est\u00e1 ordenada y enmarcada por un ideal compartido, con una historia com\u00fan y un proyecto colectivo, sino que est\u00e1 hecha de m\u00faltiples redes que se entrecruzan y la ley no ejerce una funci\u00f3n dominante ni limitante\u201d (p. 52). De este modo, los ideales colectivos \u2014como la fraternidad\u2014 se desvanecen frente a un individualismo. Asistimos a un agotamiento de los mecanismos que sustentan el lazo social, cuya radicalizaci\u00f3n se manifiesta en una disgregaci\u00f3n que afecta desde la esfera m\u00e1s \u00edntima del sujeto hasta los intercambios de la vida cotidiana. La articulaci\u00f3n de estos desarrollos permite concluir que la&nbsp;identidad&nbsp;funciona como una ilusi\u00f3n de unidad que intenta ocultar la divisi\u00f3n subjetiva, a partir de un falso ser. Mientras que el psicoan\u00e1lisis sostiene su elaboraci\u00f3n a partir de las&nbsp;identificaciones que son posibles a partir del paso por Otro,&nbsp; del orden del semblante, del parecer, y no del ser. Frente a los riesgos de los fanatismos identitarios (nacionalismos, racismos, radicalismos) que surgen como respuesta a la incertidumbre actual, el psicoan\u00e1lisis propone una salida \u00e9tica. En lugar de buscar refugio en la falsa seguridad de una etiqueta colectiva, se trata de asumir la&nbsp;divisi\u00f3n subjetiva&nbsp;y la responsabilidad sobre el propio s\u00edntoma. En definitiva, la apuesta actual no es alcanzar una identidad plena \u2014que no es m\u00e1s que un falso ser\u2014, sino lograr un arreglo singular que permita al sujeto habitar el lazo social desde su propia diferencia, sin quedar atrapado en el imperativo de la uniformidad o el aislamiento del consumo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":807,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-799","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/799","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=799"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/799\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":828,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/799\/revisions\/828"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/807"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=799"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=799"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=799"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}