{"id":1110,"date":"2026-09-14T15:14:55","date_gmt":"2026-09-14T15:14:55","guid":{"rendered":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/?p=1110"},"modified":"2026-09-15T12:17:37","modified_gmt":"2026-09-15T12:17:37","slug":"realidad-o-ficcion-argentina-un-pais-complejo-y-de-poca-memoria-esp-esteban-gabriel-arias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/realidad-o-ficcion-argentina-un-pais-complejo-y-de-poca-memoria-esp-esteban-gabriel-arias\/","title":{"rendered":"REALIDAD O FICCI\u00d3N \u2013 ARGENTINA UN PA\u00cdS COMPLEJO Y DE POCA MEMORIA.- Esp. Esteban Gabriel Arias"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"321\" height=\"292\" src=\"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/ESTEBAN-ARIAS.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1111\" style=\"width:196px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/ESTEBAN-ARIAS.png 321w, https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/ESTEBAN-ARIAS-300x273.png 300w\" sizes=\"(max-width: 321px) 100vw, 321px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Esp. Esteban Gabriel Arias<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lectura de los cl\u00e1sicos a veces nos moviliza a comparar y a pensar nuestro pa\u00eds, buscando formas alternativas de an\u00e1lisis de los conflictos o tensiones que provienen desde su origen y formaci\u00f3n como estado nacional. Su conformaci\u00f3n en 1853 ha dependido del capital internacional, estableci\u00e9ndose Inglaterra como el principal proveedor de IED (Inversi\u00f3n Extranjera Directa) asociada a los due\u00f1os de grandes extensiones territoriales (burgues\u00eda agraria) van a constituir la primera estrategia de acumulaci\u00f3n y un modelo determinado de dominaci\u00f3n. Se podr\u00eda explicar cada una de las estrategias de acumulaci\u00f3n, pero no es el sentido de esta nota, solo se intenta aportar a trav\u00e9s de la mirada de un autor (K Marx) que observa un proceso econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social de mediados del siglo XIX en Francia, lo parecido, aclaro nunca igual, de lo que ocurre en nuestro pa\u00eds hoy. Estas semejanzas llamaron la atenci\u00f3n y por esa raz\u00f3n me atrev\u00ed a redactar este peque\u00f1o escrito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los textos a los que hago menci\u00f3n pertenecen a Karl Marx y fueron escritos en 1850 el primero y en 1851 el segundo. Considero que, por respeto intelectual a los lectores, no es necesario explicar mucho, lo expresado por este pensador cl\u00e1sico. Han transcurrido 175 a\u00f1os de su publicaci\u00f3n, pero el an\u00e1lisis de la econom\u00eda, del Estado y de las formas de explotaci\u00f3n sigue vigentes. Estos fragmentos que se han utilizado corresponden con los pr\u00f3logos de ambos escritos y se asemejan tanto a pesar del tiempo transcurrido a nuestra querida Argentina actual. Comprendo que los hechos hist\u00f3ricos nunca son iguales y no se pueden comparar, pero si esto lo hubiese escrito Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, podr\u00edamos decir que estamos frente al realismo m\u00e1gico latinoamericano y quiz\u00e1s merecer\u00eda su segundo Nobel. Es deseable leer y reflexionar sobre estos textos y nuestra realidad, en funci\u00f3n de ello intentar transformarla, por el bien de las nuevas generaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><u>Primer texto &#8211; El dieciocho brumarios de Luis Bonaparte<\/u><\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dij\u00e9ramos, dos veces. Pero se olvid\u00f3 de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa\u201d. K. Marx<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><u>Segundo texto &#8211; Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850<\/u><\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de Julio (se alude a la revoluci\u00f3n burguesa de 1830 que derroc\u00f3 a la dinast\u00eda de los Borbones), cuando el banquero liberal Laffitte acompa\u00f1\u00f3 en triunfo al H\u00f4tel de Ville (ayuntamiento) a su compadre o compa\u00f1ero, el duque de Orle\u00e1ns (Luis Felipe que rein\u00f3 de 1830 hasta 1848 los destinos de Francia), dej\u00f3 caer estas palabras: \u00ab<em>Desde ahora<\/em>, <em>dominar\u00e1n los banqueros<\/em>\u00bb. Laffitte <strong>(el lector podr\u00e1 ubicar aqu\u00ed a cualquier amigo o funcionario del poder de turno)<\/strong> hab\u00eda traicionado el secreto de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La que domin\u00f3 bajo Luis Felipe no fue la burgues\u00eda francesa sino <em>una fracci\u00f3n<\/em> de ella: los banqueros, los reyes de la Bolsa, los reyes de los ferrocarriles, los propietarios de minas de carb\u00f3n y de hierro y de explotaciones forestales y una parte de la propiedad territorial aliada a ellos: la llamada <em>aristocracia financiera<\/em>. Ella ocupaba el trono, dictaba leyes en las C\u00e1maras y adjudicaba los cargos p\u00fablicos, desde los ministerios hasta los estancos <strong><em>(prohibici\u00f3n de la venta libre de un producto reservando su comercio a una persona o empresa. El estanco es un atributo del estado) esto hace referencia a cierto Ministro de econom\u00eda y a su Secretaria de Energ\u00eda de la Naci\u00f3n cuyo direccionamiento de licitaciones de los activos nacionales ha sido denunciado, observado, impugnado, cuya orientaci\u00f3n facilitaba el acceso a los amigos del poder<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>burgues\u00eda industrial<\/em> propiamente dicha constitu\u00eda una parte de la oposici\u00f3n oficial, es decir, s\u00f3lo estaba representada en las C\u00e1maras como una minor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>peque\u00f1a burgues\u00eda<\/em> en todas sus gradaciones, al igual que la <em>clase campesina<\/em>, hab\u00eda quedado completamente excluida del poder pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su penuria financiera colocaba de antemano la monarqu\u00eda de Julio (Luis Felipe Duque de Orleans) bajo la dependencia de la alta burgues\u00eda, y su dependencia de la alta burgues\u00eda convert\u00edase a su vez en fuente inagotable de una creciente penuria financiera. Imposible supeditar la administraci\u00f3n del Estado al inter\u00e9s de la producci\u00f3n nacional sin restablecer el equilibrio del presupuesto, el equilibrio entre los gastos y los ingresos del Estado. \u00bfY c\u00f3mo restablecer este equilibrio sin restringir los gastos p\u00fablicos, es decir, sin herir intereses que eran otros tantos puntales del sistema dominante y sin someter a una nueva regulaci\u00f3n el reparto de impuestos, es decir, sin transferir una parte importante de las cargas p\u00fablicas a los hombros de la alta burgues\u00eda?.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mayor abundamiento, el <em>incremento de la deuda p\u00fablica interesaba directamente<\/em> a la fracci\u00f3n burguesa que gobernaba y legislaba a trav\u00e9s de las C\u00e1maras. El <em>d\u00e9ficit del Estado<\/em> era precisamente el verdadero objeto de sus especulaciones y la fuente principal de su enriquecimiento. Cada a\u00f1o, un nuevo d\u00e9ficit. Cada cuatro o cinco a\u00f1os, un nuevo empr\u00e9stito. Y cada nuevo empr\u00e9stito brindaba a la aristocracia financiera una nueva ocasi\u00f3n de estafar a un Estado mantenido artificialmente al borde de la bancarrota; \u00e9ste no ten\u00eda m\u00e1s remedio que contratar con los banqueros en las condiciones m\u00e1s desfavorables. Cada nuevo empr\u00e9stito daba una nueva ocasi\u00f3n para saquear al p\u00fablico que colocaba sus capitales en valores del Estado, mediante operaciones de Bolsa en cuyos secretos estaban iniciados el Gobierno y la mayor\u00eda de la C\u00e1mara. En general, la inestabilidad del cr\u00e9dito del Estado y la posesi\u00f3n de los secretos de \u00e9ste daban a los banqueros y a sus asociados en las C\u00e1maras y en el trono la posibilidad de provocar oscilaciones extraordinarias y s\u00fabitas en la cotizaci\u00f3n de los valores del Estado, cuyo resultado ten\u00eda que ser siempre, necesariamente, la ruina de una masa de peque\u00f1os capitalistas y el enriquecimiento fabulosamente r\u00e1pido de los grandes especuladores <strong><em>(las tasas de las LEBAC, las tasas de inter\u00e9s liberadas para las Fintech, bonos de deuda a cien a\u00f1os, la desaparici\u00f3n de reservas en oro del Banco Central y muchos ejemplos m\u00e1s)<\/em><\/strong>. Las enormes sumas que pasaban as\u00ed por las manos del Estado daban, adem\u00e1s, ocasi\u00f3n para contratos de suministro, que eran otras tantas estafas, para sobornos, malversaciones y granujadas de todo g\u00e9nero. La estafa al Estado en gran escala, tal como se practicaba por medio de los empr\u00e9stitos, se repet\u00eda al por menor en las obras p\u00fablicas. Y lo que ocurr\u00eda entre la C\u00e1mara y el Gobierno se reproduc\u00eda hasta el infinito en las relaciones entre los m\u00faltiples organismos de la Administraci\u00f3n y los distintos empresarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que los gastos p\u00fablicos en general y los empr\u00e9stitos del Estado, la clase dominante explotaba la <em>construcci\u00f3n de ferrocarriles <strong>(Ej. soterramiento del ferrocarril Sarmiento, el negocio de los parques e\u00f3licos<sup>1<\/sup>)<\/strong><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las C\u00e1maras echaban las cargas principales sobre las espaldas del Estado y aseguraban los frutos de oro a la aristocracia financiera especuladora. Se recordar\u00e1 el esc\u00e1ndalo que se produjo en la C\u00e1mara de los Diputados cuando se descubri\u00f3 accidentalmente que todos los miembros de la mayor\u00eda, incluyendo una parte de los ministros, se hallaban interesados como accionistas en las mismas obras de construcci\u00f3n de ferrocarriles que luego, como legisladores, hac\u00edan ejecutar a costa del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La monarqu\u00eda de Julio no era m\u00e1s que una sociedad por acciones para la explotaci\u00f3n de la riqueza nacional de Francia, cuyos dividendos se repart\u00edan entre los ministros, las C\u00e1maras,240.000 electores y su s\u00e9quito. Luis Felipe era el director de esta sociedad, un Roberto Macaire<sup>2<\/sup> en el trono. El comercio, la industria, la agricultura, la navegaci\u00f3n, los intereses de la burgues\u00eda industrial, ten\u00edan que sufrir constantemente riesgo, y quebranto bajo este sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras la aristocracia financiera hac\u00eda las leyes, regenteaba la administraci\u00f3n del Estado, dispon\u00eda de todos los poderes p\u00fablicos organizados y dominaba a la opini\u00f3n p\u00fablica mediante la situaci\u00f3n de hecho y mediante la prensa, se repet\u00eda en todas las esferas, desde la corte hasta el <em>caf\u00e9 borgne<sup>3<\/sup><\/em>, la misma prostituci\u00f3n, el mismo fraude descarado, el mismo af\u00e1n por enriquecerse, no mediante la producci\u00f3n, sino mediante el escamoteo de la riqueza ajena ya creada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambos textos \u201cEl dieciocho brumario de Luis Bonaparte\u201d y \u201cLas luchas de clases en Francia de 1848 a 1850\u201d fueron tomados de: \u201cTrabajo asalariado y capital\u201d Karl Marx editorial Planeta Agostini -1985 &#8211; Barcelona- Espa\u00f1a.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lectura de los cl\u00e1sicos a veces nos moviliza a comparar y a pensar nuestro pa\u00eds, buscando formas alternativas de an\u00e1lisis de los conflictos o tensiones que provienen desde su origen y formaci\u00f3n como estado nacional. Su conformaci\u00f3n en 1853 ha dependido del capital internacional, estableci\u00e9ndose Inglaterra como el principal proveedor de IED (Inversi\u00f3n Extranjera Directa) asociada a los due\u00f1os de grandes extensiones territoriales (burgues\u00eda agraria) van a constituir la primera estrategia de acumulaci\u00f3n y un modelo determinado de dominaci\u00f3n. Se podr\u00eda explicar cada una de las estrategias de acumulaci\u00f3n, pero no es el sentido de esta nota, solo se intenta aportar a trav\u00e9s de la mirada de un autor (K Marx) que observa un proceso econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social de mediados del siglo XIX en Francia, lo parecido, aclaro nunca igual, de lo que ocurre en nuestro pa\u00eds hoy. Estas semejanzas llamaron la atenci\u00f3n y por esa raz\u00f3n me atrev\u00ed a redactar este peque\u00f1o escrito. Los textos a los que hago menci\u00f3n pertenecen a Karl Marx y fueron escritos en 1850 el primero y en 1851 el segundo. Considero que, por respeto intelectual a los lectores, no es necesario explicar mucho, lo expresado por este pensador cl\u00e1sico. Han transcurrido 175 a\u00f1os de su publicaci\u00f3n, pero el an\u00e1lisis de la econom\u00eda, del Estado y de las formas de explotaci\u00f3n sigue vigentes. Estos fragmentos que se han utilizado corresponden con los pr\u00f3logos de ambos escritos y se asemejan tanto a pesar del tiempo transcurrido a nuestra querida Argentina actual. Comprendo que los hechos hist\u00f3ricos nunca son iguales y no se pueden comparar, pero si esto lo hubiese escrito Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, podr\u00edamos decir que estamos frente al realismo m\u00e1gico latinoamericano y quiz\u00e1s merecer\u00eda su segundo Nobel. Es deseable leer y reflexionar sobre estos textos y nuestra realidad, en funci\u00f3n de ello intentar transformarla, por el bien de las nuevas generaciones. Primer texto &#8211; El dieciocho brumarios de Luis Bonaparte \u201cHegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dij\u00e9ramos, dos veces. Pero se olvid\u00f3 de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa\u201d. K. Marx Segundo texto &#8211; Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850 Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de Julio (se alude a la revoluci\u00f3n burguesa de 1830 que derroc\u00f3 a la dinast\u00eda de los Borbones), cuando el banquero liberal Laffitte acompa\u00f1\u00f3 en triunfo al H\u00f4tel de Ville (ayuntamiento) a su compadre o compa\u00f1ero, el duque de Orle\u00e1ns (Luis Felipe que rein\u00f3 de 1830 hasta 1848 los destinos de Francia), dej\u00f3 caer estas palabras: \u00abDesde ahora, dominar\u00e1n los banqueros\u00bb. Laffitte (el lector podr\u00e1 ubicar aqu\u00ed a cualquier amigo o funcionario del poder de turno) hab\u00eda traicionado el secreto de la revoluci\u00f3n. La que domin\u00f3 bajo Luis Felipe no fue la burgues\u00eda francesa sino una fracci\u00f3n de ella: los banqueros, los reyes de la Bolsa, los reyes de los ferrocarriles, los propietarios de minas de carb\u00f3n y de hierro y de explotaciones forestales y una parte de la propiedad territorial aliada a ellos: la llamada aristocracia financiera. Ella ocupaba el trono, dictaba leyes en las C\u00e1maras y adjudicaba los cargos p\u00fablicos, desde los ministerios hasta los estancos (prohibici\u00f3n de la venta libre de un producto reservando su comercio a una persona o empresa. El estanco es un atributo del estado) esto hace referencia a cierto Ministro de econom\u00eda y a su Secretaria de Energ\u00eda de la Naci\u00f3n cuyo direccionamiento de licitaciones de los activos nacionales ha sido denunciado, observado, impugnado, cuya orientaci\u00f3n facilitaba el acceso a los amigos del poder. La burgues\u00eda industrial propiamente dicha constitu\u00eda una parte de la oposici\u00f3n oficial, es decir, s\u00f3lo estaba representada en las C\u00e1maras como una minor\u00eda. La peque\u00f1a burgues\u00eda en todas sus gradaciones, al igual que la clase campesina, hab\u00eda quedado completamente excluida del poder pol\u00edtico. Su penuria financiera colocaba de antemano la monarqu\u00eda de Julio (Luis Felipe Duque de Orleans) bajo la dependencia de la alta burgues\u00eda, y su dependencia de la alta burgues\u00eda convert\u00edase a su vez en fuente inagotable de una creciente penuria financiera. Imposible supeditar la administraci\u00f3n del Estado al inter\u00e9s de la producci\u00f3n nacional sin restablecer el equilibrio del presupuesto, el equilibrio entre los gastos y los ingresos del Estado. \u00bfY c\u00f3mo restablecer este equilibrio sin restringir los gastos p\u00fablicos, es decir, sin herir intereses que eran otros tantos puntales del sistema dominante y sin someter a una nueva regulaci\u00f3n el reparto de impuestos, es decir, sin transferir una parte importante de las cargas p\u00fablicas a los hombros de la alta burgues\u00eda?. A mayor abundamiento, el incremento de la deuda p\u00fablica interesaba directamente a la fracci\u00f3n burguesa que gobernaba y legislaba a trav\u00e9s de las C\u00e1maras. El d\u00e9ficit del Estado era precisamente el verdadero objeto de sus especulaciones y la fuente principal de su enriquecimiento. Cada a\u00f1o, un nuevo d\u00e9ficit. Cada cuatro o cinco a\u00f1os, un nuevo empr\u00e9stito. Y cada nuevo empr\u00e9stito brindaba a la aristocracia financiera una nueva ocasi\u00f3n de estafar a un Estado mantenido artificialmente al borde de la bancarrota; \u00e9ste no ten\u00eda m\u00e1s remedio que contratar con los banqueros en las condiciones m\u00e1s desfavorables. Cada nuevo empr\u00e9stito daba una nueva ocasi\u00f3n para saquear al p\u00fablico que colocaba sus capitales en valores del Estado, mediante operaciones de Bolsa en cuyos secretos estaban iniciados el Gobierno y la mayor\u00eda de la C\u00e1mara. En general, la inestabilidad del cr\u00e9dito del Estado y la posesi\u00f3n de los secretos de \u00e9ste daban a los banqueros y a sus asociados en las C\u00e1maras y en el trono la posibilidad de provocar oscilaciones extraordinarias y s\u00fabitas en la cotizaci\u00f3n de los valores del Estado, cuyo resultado ten\u00eda que ser siempre, necesariamente, la ruina de una masa de peque\u00f1os capitalistas y el enriquecimiento fabulosamente r\u00e1pido de los grandes especuladores (las tasas de las LEBAC, las tasas de inter\u00e9s liberadas para las Fintech, bonos de deuda a cien a\u00f1os, la desaparici\u00f3n de reservas en oro del Banco Central y muchos ejemplos m\u00e1s). Las enormes sumas que pasaban as\u00ed por<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1133,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1110","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-publicacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1110"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1141,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1110\/revisions\/1141"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visiones360.fcejs.unsl.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}