Brotes verdes? ¿Segundo semestre? ¿O los mejores 18 meses?.- Mgter. Alfredo Gabriel Zambrano

Mgter. Alfredo Gabriel Zambrano
Contador Público Nacional

En esto de anunciar títulos rimbombantes, los gobiernos son mandados a hacer. Muchas veces traicionados por su propia ansiedad o por sus próximas necesidades electorales, exageran, cuando no directamente alucinan, con futuros prósperos que harán del bienestar del ciudadano medio argentino una costumbre permanente.

Se supo ahora que hay un pequeño brotecito que, ojalá, crezca en esta esquiva primavera. Pero no es un dato de la economía “real” sino monetaria. Y sí, se trata de que la cantidad de dinero en poder del público y en reservas de los bancos (encajes) aumentó en septiembre. Eso significa que hay interés de la gente por los pesos, que lo demandan. Claro, en términos monetarios, la gente (y las empresas, sobre todo) no se han desesperado por desprenderse de sus pesos, provocando que la base monetaria (esa suma de dinero en poder del público más lo que los bancos tienen inmovilizados como “encajes”) crezca.

Tanto es así que en los tres meses de julio, agosto y septiembre esta expansión promedió mensualmente el 1,3%. Lo positivo del dato es justamente que crece, que dejó de contraerse, aunque muchos analistas mantienen la cautela. Según información oficial publicada en el sitio del BCRA, se puede apreciar este dato, que hemos resaltado en rojo para mejor visualización.

Por otro lado, existe otro dato también alentador y también monetario. La compra de dólares por parte del Banco Central acumuló en la primera semana de octubre una cifra similar a la mitad de septiembre, unos 566 millones de dólares. Sabiendo que las necesidades del ejecutivo para los próximos meses serán importantes (y se acrecentará en el año electoral) es siempre un buen dato que se mantenga comprador de divisas.

Está bien, no son grandes cosas como para hacer un acto en la 9 de Julio, pero sirven, sobre todo si en las próximas semanas se consolida esta tendencia. Si las variables monetarias se alinean es probable que más temprano que tarde “derramen” en la población. Y que la inflación comience un camino descendente siempre bienvenido.

No será “como pedo de buzo1”, pero es hora ya de que veamos algo en positivo, aunque chiquito por ahora. Por lo pronto, como pueblo, a ejercer nuestra virtud más usada: la paciencia.

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